Una fiesta es una reunión de personas para celebrar un acontecimiento o divertirse. Por lo general, una fiesta suele acompañarse de comida y bebida, y a menudo también de música y baile.
Algunas fiestas se llevan a cabo en honor de una persona, día o evento concreto. A este tipo de fiestas también se les suele denominar celebraciones o conmemoraciones.
Las fiestas pueden ser privadas o públicas. En las fiestas privadas, el anfitrión se encarga de su organización y de seleccionar a los invitados. Las fiestas públicas, en cambio, se suelen celebrar en los pubes y bares de una localidad (zona de copas) o en lugares acotados habilitados para tal fin. En cualquiera de los dos casos, a los invitados se les puede cobrar por su asistencia
La Ocasión
Cualquier circunstancia, siempre que sea positiva, es apropiada para la organización de una fiesta. Por ejemplo, el final de los exámenes, el inicio de las vacaciones, un acontecimiento familiar (boda, bautizo, comunión,15 años etc.) son situaciones más que propicias para celebrar una fiesta. Sin embargo, el acontecimiento por experiencia que engendra la mayoría de las fiestas es la celebración de un cumpleaños.Los días en que mejor se acoge la convocatoria para una fiesta son, por razones obvias, las vísperas de festivo y fines de semana, es decir, los sábados. Para formalizar la convocatoria de la misma, hay que tener en cuenta, lógicamente, la fecha de dicha celebración, además de las costumbres de los invitados. Si se establece, por ejemplo, en vísperas de Semana Santa o de otra festividad señalada, lo más probable es que la mayoría de tus futuros asistentes se encuentren de viaje o en su segunda residencia. Por eso hay que ser precavido.
El Lugar
El lugar de celebración de una fiesta no es determinante para conseguir un gran éxito. Una celebración festiva puede ser igualmente divertida en un local público, en una casa particular, en un solar o en un pabellón de deportes. Lo que sí resulta verdaderamente importante es que la capacidad del recinto sea la adecuada al número de asistentes. Una veintena de personas bailando en una plaza de toros difícilmente lograrán divertirse por más esfuerzos que realicen. Por ello es preciso calcular primero el número de asistentes a la reunión. Lo importante es que se encuentren cómodos durante la fiesta pero que el espacio no sea tan amplio como para perder la sensación de unidad. Si hay que escoger entre quedarse corto o que sobre terreno, es preferible pecar de lo primero, ya que el éxito de toda celebración reside en que los invitados se sientan miembros de un grupo y tengan la posibilidad de comunicarse con todos ellos.
Si se estima que el sitio escogido excede en muchos metros cuadrados de lo necesario, hay que intentar acotarlo de la manera más discreta. Dependiendo del lugar de celebración, se presentan diferentes soluciones:
En una casa particular, clausurando algunas habitaciones periféricas se conseguirá reducir el espacio hábil.
Para lugares abiertos (jardines, campos, plazas, etc.), las soluciones que se presentan son múltiples: vallas, barreras naturales (setos, arbustos...), cintas atadas a los árboles, etc.
Cuando hablamos de un restaurante que no tiene comedores individuales, poner un biombo separador constituye el recurso más socorrido y habitual.
En un bar, se puede limitar el acceso a una parte del mismo.
Tipos De Fiesta:Juvenil, matrimonio , infantil, bautizo, regional etc
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